Minutas conspirativas

Publié le par VERICUETOS23

                                                   par Julio Olaciregui


  – Se rifa una culebra – A quién se le ocurre... pero si uno no tienta la Suerte, pues no se le aparece, y como dicen los italianos si no laboras no fares amores... sé que este será un libro-bomba, pero no puedo dejar de meterle clavija, polenta, locura, dizque reflexión...

           Vespertilio Osorio se ganó esa culebra, escribir un libro sobre el Pacificador de Urabá, empezó a copiar, “Carepa era un pueblo irreal entre calles llenas de excrementos de los guerrilleros, aves carroñeras, indígenas descalzos, mestizos de ruana y una aristocracia entre la que sobresalía el joven y elegante oficial recién llegado de Israel y París...”

  – Las armas, como la ciencia y la religión, nos vienen de antes... y seguro van a seguir, “despuecito”... ahora con el internet la MegaTrama del Drama Barroco Mundial Mío se alimenta con miles de cuentos y destinos fatales, Neomitos, como el del Boa-papagayo de Carepa, el Derrumbe Moral del Hotel NN *****... fue tumbado con un Libro-bomba, en el ciclo de las antiguas Venganzas...

– Con la fabricación de los libros-bombas también aprendimos de memoria el Manual para desactivar Energías Aberrantes... caution, cuidado... – Mejor mitos que discursos: “El búho ahora caza de día”...

Todos los indios contamos historias de animales con ciencia, implicados en tramas – algunas metafísicas –  pero hasta hoy nuestro gran ancestro sigue siendo el tal Esopo ese...la “Cosa Griega” es el modelo, los Embera Katios tenemos nuestros Jai, nuestros mitos de metamorfosis, nuestros dramas

Confesiones de Armando Montañes

La curación de los criminales: reunir a los matones con un consejo de ancianas

Aunque ahora soy un artista, aprendí a fabricar libros-bombas en Medellín con un compa... ciego, filósofo, anarquista en el fondo, “cuadro urbano” de los Helenotamos (los cobradores de

vacunas, los brazos armados, los camorros) en esa época aún tenemos aún fe en la Re Re Re Vo Vo... la revolución nos salvará del aburrimiento, del Trabajo capitalista... de la unisexualidad, daremos rienda suelta a los Fantasmas... la Rev necesita de Filósofos y no sólo de revólveres, de policías ....)

           Las revoluciones políticas implican las armas, no hay vuelta de hoja... Aun cuando las revoluciones políticas después se anquilosan y se vuelven odiosos los ancianos líderes – el objetivo siempre es llevar a los Poderosos a ceder, a que repartan SI o Si por las buenas o las malas – la Tierra, y sus riquezas acumuladas (quizás por sus antepasados) entre los Pobres, los Asalariados, los Campesinos, los que no Tenemos Nada

La Tierra es prestada, la Tierra no tiene dueño, y empeñarse en creer lo contrario lleva siempre a la Violencia, unos pocos viven en latifundios mientras el Pueblo se muere de hambre en los tugurios... Good Bye Cucarachas

 

Olvidan que Mao peleó en Yenán

El Ché en Gñancahuasú

Y Camilo en Chucurí...

 

Al llegar a Medellín a estudiar abogacía me dejé distraer por la pintura y el teatro, quizás influyó el nombre que mi padre me puso, Sófocles Balanta, hice todo lo posible para dedicarme a las letras y no a las armas, pero en la Universidad de Antioquia es imposible escapar al proselitismo y al enrolamiento, para enrollarte y reclutar son muy vivos, ¡I want you baby!

A mí me coptó Romelia, una bailarina chocoana, una compañera sensual, caderona, vení meneate, pa’enamorarme, me llevaba a los ensayos con el grupo de Currrulao; y cuando vine a ver estábamos entrepiernados en un hotel de Frontino, donde se iba a llevar a cabo un encuentro con la dirigencia; así sí, la secta sabe hacer bien las cosas.

Romelia me presentó al compa ciego, “el relojero”... también llamado a veces “Jaibaná”, con un discurso un tanto hermético....

– Serás iniciado a la secreta y callada tarea de domesticar la Fuerza, y sus mecanismos... “bomba del gran tiempo”, “bomba de tiempo”... “tiempo sin explotar”

El primer reloj explosivo que aprendí a fabricar lo metimos

en Le rouge et le noir una edición original de la famosa novela de Stendhal; la bomba estaba programada para estallar durante el banquete en el Tequendama...

           El activismo no tiene vuelta de hoja, en el grupo, en la célula, vamos escribiendo el libro, tejiendo la red, sí, es nuestra época, me fui alejando de los cursos en la Facultad dedicado al teatro callejero, a sacar textos en mimeógrafo, a manejar ácidos y explosivos:

 la Tierra para el que la Trabaja, a Desalambrar, a Desalambrar, Porque esta Generación ha dicho Basta, se firmó la Paz en Vietnam, las Vaquitas no son de Nadie, las Armas son culebras hay que sacarles el Veneno antes de que nos piquen... los Militares son buenos para tapar los huecos de las calles y construir puentes y experimentar vacunas contra la Malaria

La influencia de la cultura Jipi hizo que muchos militantes fuésemos catalogados de “indolentes”, demasiado “frescos”, no queríamos pelear, no queríamos Chumbimba, “combates hubo”, pero a pedradas, con el ejército y la policía en la Avenida del Ferrocarril...

Me ilusioné con un tiempo propio, privado, mío, me hice el loco para sacarle el bulto al negocio, perdí todo contacto con Romelia después de una noche en que el ejército invadió la Universidad... por medio de otro “enlace” se nos ordenó irnos para Dabeiba a desatar una ofensiva: como la mamita Yunai acababa de descubrir el Oro Verde de Urabá les íbamos a dar pelea, y a quitarles una tajada del banquete... muchos nos frotamos las manos, al fin había llegado el Minuto de Conspirar, la Hora de la Verdad, la Hora del Té...

Otros, algo temerosos, dijimos “adiós a las armas” porque deseábamos Gozar la Juventud, montarnos otro Vídeo, construir algún cuento en otro lugar, salir del Monte e ir al Cinelandia de Carepa, un nuevo centro comercial chimbísimo del putas que abrieron...

– si te he visto no me acuerdo...

Nuestros ex novios se quedaron verriondos, se agruparon en una bandola llamada “los Avispados”,

... se las tenemos jurada – nos la juraron, “los vamos a tostar”, nos amenazan, uy qué miedo, se aliaron con viejos Pájaros, el zoológico se perratea, se putea, nosotros con miedo queremos perdernos... me fui para Barranquilla donde un tío.

Me había ganado una culebra.

  Lo supe cuando vi que mi tía estaba abriendo un gran paquete que trajo un cartero medio raro ese 24 de diciembre, supe que la Venganza no me había olvidado.

 

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